domingo 18 septiembre 2005
Chang E, Hou Yi y la fiesta de la Luna de Otoño
domingo 18 septiembre 2005 a las 16:15 :: Categoría: China
El 18 de septiembre, mitad de otoño según el calendario lunar, los chinos tratan de visitar a sus familiares. En este día la Luna se aproxima más a la Tierra y se puede contemplar mejor a Chang E que llora por su amado.
Según la leyenda, una de las más populares de China, la bella Chang E se había casado con Hou Yi. Hou Yi un héroe famoso y querido porque, por encargo del Soberano del Cielo, había derribado nueve de los diez soles que lucían en la Tierra: los soles eran hijos de la Madre del Sol y brillaban, por turnos, uno cada día; pero como se aburrían las nueve jornadas que debían esperar, se rebelaron y salieron todos juntos. Su fuerza fue tal que quemaron la tierra, agostaron los árboles, secaron los lagos y asfixiaron a los peces y los pájaros. Hacía tanto calor que la vida del hombre comenzó a peligrar.Chang E se convirtió en la diosa de la Luna por culpa de los sentimientos de avaricia sobre el poderoso elixir que recibió, ya que si lo tomaba con su amado les conferiría la inmortalidad a ambos pero si se tomaba entero te enviaba a los cielos convertido en un dios.
Fue entonces cuando el Soberado del Cielo envió al arquero Hou Yi a derribar los soles, lo que este consiguió con sus flechas. Más tarde, el héroe se casó con Chang E, pero debido a los encargos que recibía el arquero, apenas se veían. Para vivir eternamente en compañía de su esposa, Hou Yi fue al palacio de la Reina Madre del Oeste, a buscar el elixir de la inmortalidad. Pero como Hou Yi estaba siempre ocupado no pudieron beberlo de inmediato. Una noche en que Hou Yi se encontraba lejos cumpliendo su trabajo y matando demonios, la hermosa Chang E cogió el elixir y se lo bebió [...]
En seguida sintió cómo flotaba y comenzó a ascender al cielo. Arrepentida o deseosa de estar cerca de su marido, se aferró a la Luna para no subir más. Desde entonces todas las noches de luna llena se la puede ver.


Según una antigua historia, un viejo tozudo al que apodaban El Tonto vivía con su familia al pie de dos grandes montañas. Las montañas les dificultaban bajar al pueblo, transportar el agua y cultivar un terreno pedregoso e inclinado. Una noche, convencido de que necesitaban tierras y de que sus descendientes quedarían condenados a vivir siempre así, reunió a su familia y anunció que iba a retirar aquellas montañas. Su familia se sorprendió y los demás le tomaron por loco, pero él decidió llevar a cabo su tarea. Comenzó solo a demoler y transportar las piedras; luego se le unieron sus hijos y después los nietos. Un día apareció otro anciano, El Sabio, y se rió de él porque, viejo como era, en vez de descansar en sus últimos días, los iba a dedicar a trabajar día y noche para nada. "Quizá yo no lo disfrute, pero si los hijos de los hijos siguen mi trabajo, algún día mis descendientes vivirán en una tierra próspera y cómoda." Como vieron que su voluntad era imbatible, algunos vecinos se le sumaron. El esfuerzo estéril del Tonto se hizo tan popular que el Soberano del Cielo se enteró y como recompensa a su perseverancia envió a unos semidioses. Una madrugada, cuando el viejo se levantó para proseguir su trabajo, descubrió que ante él se extendía una llanura. Las montañas habían sido trasladadas de lugar [...] y el viejo Tonto puedo ver cumplido su sueño.
Una anécdota histórica: al tofu en Japón se le denominaba "carne del campo" ya que hasta mediados del siglo XIX la religión prohibía generalmente comer carne y era el aporte básico de proteinas. Lo bueno del tofu es que es más digestivo que la carne u otros alimento ricos en proteinas (huevos e incluso la propia soja) y es abundante en calcio, minerales e isoflavonas pero sin apenas calorías, acidez y sin colesterol, la pega es que la relación sodio/potasio está muy descompensada por lo que se recomienda acompañarlo con salsas semisaladas como el miso o shoyu (salsa de soja con trigo). Las recetas son increiblemente variadas ya que con el tofu podemos hacer los mismos platos que haríamos con la carne, se puede: freír, rebozar, empanar, estofar, hacer a la plancha, servir como base de albóndigas y croquetas, en sopas, mayonesas, bechamel, en postres, preparados dulces...