He tenido la oportunidad de probar el famoso tofu (queso de soja) y bueno... es prácticamente insípido, incluso insulso y soso. La gracia está en la combinación del tofu con alguna salsa ya que actua de esponja de sabores (por ejemplo con miso que es salsa de soja fermentada).
Para un occidental el tofu es insulso, pero para un chino tiene "posibles", depende de la salsa. La filosofía también influye en la gastronomía*
tofuUna anécdota histórica: al tofu en Japón se le denominaba "carne del campo" ya que hasta mediados del siglo XIX la religión prohibía generalmente comer carne y era el aporte básico de proteinas. Lo bueno del tofu es que es más digestivo que la carne u otros alimento ricos en proteinas (huevos e incluso la propia soja) y es abundante en calcio, minerales e isoflavonas pero sin apenas calorías, acidez y sin colesterol, la pega es que la relación sodio/potasio está muy descompensada por lo que se recomienda acompañarlo con salsas semisaladas como el miso o shoyu (salsa de soja con trigo). Las recetas son increiblemente variadas ya que con el tofu podemos hacer los mismos platos que haríamos con la carne, se puede: freír, rebozar, empanar, estofar, hacer a la plancha, servir como base de albóndigas y croquetas, en sopas, mayonesas, bechamel, en postres, preparados dulces...

En las dietas tanto "tradicionales" como vegetarianas ha cobrado fuerza con el auge de la comida oriental, pudiendose encontrar ahora ampliamente en supermercados especializados y generalistas; pero no es la panacea de la proteina ni el sustituto de la carne como algunos activistas vegetarianos promulgan, la ingesta de soja es muy saludable, pero tiene que ser fermentada y estabilizada ya que por si sola es muy ácida y sus proteinas demasiado complejas para ser fácilmente asimilables.

*Cita de: xibanya-china weblog